CONCEPTO DEL VIEJO MUNDO, SABOR DEL NUEVO MUNDO.

La historia de Santiago se inició en 2001, cuando el empresario chileno Alfonso Swett fue de vacaciones a España y se dio cuenta de cómo los campos de olivos estaban prosperando en un clima muy similar a la del Valle de Colchagua en Chile.

Durante más de 400 años, las uvas de vino crecieron en Chile con gran éxito. El Valle de Colchagua, bordeada por el Océano Pacífico al oeste y las montañas de los Andes al este, disfruta de un clima mediterráneo, con sus veranos largos y calurosos e inviernos suaves y húmedos. Así, Alfonso Swett visualizó la utilización de la zona y su suelo para otra tipo de fruta: Las aceitunas.

En 2005, fundó Olisur S.A., que se ha convertido rápidamente en uno de los más grandes exportadores de aceite de oliva extra virgen de Chile.

Desde entonces, Santiago de Olisur ha sido premiado gracias a la calidad de sus aceites de oliva extra virgen, con dos líneas de clase mundial: Santiago Limited Edition y Santiago Premium.

DE LA COSECHA A LA BOTELLA EN 2 HORAS? IMPRESIONANTE.

Santiago no sólo pretende ser uno de los mejores aceites de oliva extra virgen del mercado, además tomamos las medidas necesarias para asegurarnos de ello. Tales como la cosecha mecanizada de nuestras aceitunas, en olivares de alta densidad, que producen 10 veces más fruto que un huerto tradicional. De esa manera, se puede reducir al mínimo la manipulación y la oxidación de nuestras aceitunas y garantizar un nivel de acidez máxima 0,2%, muy por encima de la norma de la industria de 0,8% para los aceites de oliva extra virgen.

Además, nuestra Almazara se ubica en el centro de nuestra finca de 2500 hectáreas, con el fin de llevar las aceitunas recién sacadas de los árboles a su proceso de extracción. Todo, en un sólo lugar, en dos horas, de principio a fin. Eso es hablar de una nueva perspectiva.